|
Escrito por Sergio Marto
|
|
miércoles, 19 de noviembre de 2008 |
|
Página 28 de 32
El Mundo de Eduardo Galeano Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos. - El mundo es eso – reveló - . Un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no pueden mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende. Eduardo Galeano
|